Ayudando al enemigo

Zelda Rol :: 

 :: 
 :: Pueblo Kakariko

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Ayudando al enemigo

Mensaje por Link el Lun Abr 23, 2012 6:16 pm



La risa burlona de aquel sheikah le producía escalofríos: impregnada de locura y maldad, resonaba hueca en toda la llanura. Pero no duró mucho, además, en cuanto ésta cesó, también el misterioso escudo mágico desapareció. Hubo una oportunidad excelente como para abalanzarse hacia él y utilizar la Espada Maestra para poner fin a todo aquello, pero Link sabía que no sería necesario porque el sheikah ya había alcanzado por sí mismo su límite –ni tampoco era conveniente, porque era la única pista que tenía sobre cómo recuperar a Fay–. Caminaba aturdido hacia él, se le miraba absolutamente pálido y debilitado a causa de toda la sangre que había perdido, seguramente no tardaría en desmayarse...

Sin pensarlo, el joven hylian dejó caer la espada y se apresuró a atrapar al herido antes de que su cabeza golpeara el suelo. Entonces se quedó agachado un momento junto a él, mientras éste pedía por ayuda entre murmullos que apenas pudo entender.

Resiste, sheikah... –le dijo, con voz suave, percatándose al mismo tiempo de que el rubio nunca le había dicho su nombre. Tampoco es que Link le hubiera dicho el suyo, pero aún así, desde un principio aquél había demostrado conocerle más de lo que el hylian hubiera imaginado.

El guerrero guardó como pudo sus armas y tomó al joven moribundo entre sus brazos con sumo cuidado para evitar que perdiera la poca sangre que pudiera quedarle, mientras tanto, con la mirada buscó desesperadamente a Epona por todas partes hasta que logró divisarla no muy lejos de ahí. Corrió hasta ella cargando al muchacho, sin tomar en cuenta siquiera el dolor de sus propias heridas o el cansancio acumulado por culpa del enfrentamiento y el momento de estrés. Acomodó al joven recostándolo sobre la silla de montar para luego correr junto a la yegua, guiándola con las riendas para que le siguiera el paso.

Lo llevó hasta la aldea más cercana, que casualmente era la villa Kakariko, un lugar en el que ya había estado pero que aún no conocía del todo bien. Pidió refugio en una casa, en donde por suerte la gente amablemente aceptó ayudarles –después de apaciguar el susto que se habían llevado con la irrupción inesperada que el par de jóvenes ensangrentados había hecho en sus aposentos– y sin perder más tiempo se dirigió a uno de los negocios de la aldea para comprar un par de pócimas.

Al volver, el joven se acercó al moribundo que reposaba ahora en una cama, levantó un poco su cabeza y le dio de beber a sorbitos una de éstas pociones. Era complicado porque el joven ya casi no reaccionaba, pero pudo lograr que al menos ingiriera algo del líquido mágico.

Te pondrás bien. Iré a conseguirte la ayuda de alguna pequeña hada...–le dijo en voz baja, mientras hacía reposar su cabeza nuevamente en la almohada– No tardaré...

Aquello fue lo último que pudo decirle antes de salir a toda prisa del lugar para encontrar aquello que le sería útil para recuperarse por completo.


OFF ROL:
Perdón por el post feo, tengo sueño y poca inspiración 8D (?)


[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]|| [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]||
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Link
Rango de rol

Rango de rol

Sexo : Masculino Mensajes : 656

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayudando al enemigo

Mensaje por Sheik el Lun Abr 23, 2012 7:45 pm

Mi cuerpo estaba sin reaccionar, finalmente después de tanta exigencia a mi mismo había caído cual guerrero en batalla. Lo único que podía encontrar mi vista ya casi por apagarse era el pasto cubriéndose ligeramente de una lluvia fatal y las botas castaño del Héroe que ahora mismo no observaba mas de ello. Podía decirle en cualquier instante “adelante, termina conmigo” pero no fue así, justo en el momento de caer al suelo me hallaba más cerca del Hylian, probablemente porque se acerco de forma instantánea, parece que tenía que ver cómo iba a morir en el mejor puesto de “el escenario”. Mis ojos se entrecerraron y algo se escucho como un susurro ante mis oídos, no logre entender nada a excepción de la palabra Sheikah. Antes de cerrar los parpados para siempre, observe el rostro del joven como última imagen que recordar en la tumba. Quien iría a pensar que tras poco tiempo en el mundo de los vivos, haber superado la muerte por revivir a hombres caídos y estar completamente incognito de lo que sucediera seria la manera en que moriría, no esperaba algo mejor pero tampoco creía en lo peor.

Termine por crear oscuridad en mi vista a la espera de que fuese abandonado, sin embargo –viéndose que aun estaba “vivo”- sentía como era llevado a alguna parte y sin darle demasiada importancia a ello decidí que mi cuerpo descansara, mis suspiros se transformaron en meras respiraciones que absorbían poco oxigeno, los pulmones sin acumular demasiado aire hacían que tosiera de forma inconsciente y pensar que ni siquiera estaba inhalando. Aun podía darme cuenta de que me estaba desplazando, ¿A dónde me llevarían? No tiene importancia, a más tardar me encontraría enterrado bajo la tierra o sobre una tumba a la espera de estar con los otros que reviví en el pasado, algunos trotes –suponiendo de que era llevado mediante las acciones de un caballo- apenas me eran notables para escuchar, todo se volvía silencio e intentaba mover si quiera mis dedos pero todo era en vano. Tras presenciar y/o analizar toda la pelea mi sangre se había disminuido de forma exagerada, pudiese decirse que no abría suficiente como para que funcionara el corazón que poco a poco latía con menos fuerza, a fin de que logre escuchar el relinchido de un animal –tal cual conocido como caballo, o quizás una yegua- a medida de que seguía corriendo a gran velocidad por quien-sabe-donde.

Finalmente la carrera se detuvo, unos susurros se apreciaron en el entorno oscuro mientras que sentía un movimiento, ¿Dónde estoy? ¿Por qué seguiré vivo?... Note que se abrió una puerta –tras el sonido- y no podía abrir los ojos si quiera, unas voces roncas y otras agudas pasaron en mis oídos, parecían tener más fuerza de voz hasta sentir que volvía al suelo. Aunque no era el mismo pasto abrumador que se hallaba bajo la lluvia, era algo cómodo como si se una cama se tratase, la entrada volvió a abrirse –o cerrarse- y los mismos no paraban de hablar. En un intento de abrir mis ojos solo note unas pocas figuras –aproximadamente la de 2 personas, una alta y delgada, mientras que otra pequeña y un poco robusta- que se hallaban cerca de mi cuerpo casi sin vida, alguien levanto mi cabeza e hizo que abriese la boca levemente ¡¿Qué estaban haciendo?! Por un momento sentía una bebida extraña que conocía. Una pócima, tenía un aroma y su sabor era casi dulce, apenas podía ingerir el líquido y nuevamente fui bajado.

Una especie de energía extra estaba rodeando mi cuerpo, tenía las fuerzas suficientes para abrir mis ojos y quizás levantarme hasta la altura de estar sentado, tras abrir los parpados y bajar un poco la mirada me hallaba en una cama con casi todo el torso vendado, a mi lado izquierdo se hallaban parte de mis ropajes que se encontraban cubiertos de sangre. Desplace levemente –sintiendo dolor- mi mano izquierda al rostro donde no se hallaban presentes los retazos de tela y algunos vendajes –que cubrían mi rostro, y obviamente el lienzo extra de mi vestimenta que ahora estaban ausentes-. Rápidamente escondí mi rostro entre vendas que estaban cerca de mí como era inicialmente, una anciana –suponiéndose que era la silueta de estatura baja y un poco robusta- se acerco a mi sonriendo de alivio y haciendo señas a otra persona para que se acercara. – Observa, ¡se ha despertado! – Menciono alegre, mientras que se agachaba hasta mi altura y seguía con su gesto - Te has peleado con el chico de verde, ¿verdad? A sido muy amable de llevarte aquí – Menciono riéndose levemente mientras que se levantaba – Se te han caído lo que llevabas en el rostro por sí solo, quizás tras moverte cuando el joven te hizo beber esa poción se hayan soltado - Se retiro finalizando aquellas palabras.

¿Por qué Link me ha ayudado? Después de lo que recordaba en ese acontecimiento acerca de la chica de azul, pudo haberme matado. Pero no, algo más estaba ahí. Recordaba que por un momento era otra persona, como si hubiese pasado de un estado a otro repentinamente y no me había dado cuenta. Recuerdo que le dije al chico que le ayudaría, y por un instante a otro parecía comenzar a entrar en esa fase tan extraña otra vez. Mi cabeza me dio vueltas mientras que ese momento se repetía en mi mente, esperaba la llegada del Hylian para que me diese una explicación de ello… Y buscaría respuestas rápidas.


[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] - [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] - [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] - [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Seriedad off (?):
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Te hamo, Cilmid (?)
avatar
Sheik
Rango de rol

Rango de rol

Sexo : Masculino Mensajes : 3211

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayudando al enemigo

Mensaje por Link el Dom Mayo 13, 2012 9:46 pm


Quizá debió haber comprado el hada desde el primer momento, hubiera sido de mayor ayuda que la poción. Pero como tampoco tenía muchas rupias que digamos, se había confiado creyendo que con la pócima sería más que suficiente cuando resultó ser que no, porque –obviamente– las heridas del muchacho habían sido demasiado severas. Así que allí estaba él, de vuelta en el negocio... antes de entrar revisó la pequeña bolsita de cuero en donde cargaba sus piedras preciosas, pero apenas y llegaba a juntar unas 70 rupias, siendo que el valor de las criaturas curativas excedía las 100 rupias. ¿Qué podía hacer? No había tiempo como para ponerse a buscar dinero entre la maleza como solía hacer –increíble era la cantidad de dinero que se podía hallar tirado por ahí– pero mucho menos iba a asaltar la tienda...

¡Hey! ¡Muchacho! –escuchó gritar de pronto a una voz femenina– ¡Tú, el de verde!

Link volteó hacia la fuente del sonido y encontró a una mujer hylian, de cabello pelirojo corto y figura esbelta hablarle desde lo que parecía ser una especie de corral con unas pocas cuccos. El joven corrió hasta ella para ver qué era lo que quería.

Buenas tardes, ¿qué sucede? –inquirió Link, con tono amable, aunque preocupado por el hecho de tener que conseguir cuanto antes las rupias.

¡Perdona que te moleste! Te ves bastante agotado –comentó la joven, al notar sus heridas– Pero es que no sé a quién recurrir... un par de mis cuccos se escaparon, una de ellas está sobre aquel tejado –dijo, señalando el punto– y la otra atravesó una cerca muy alta, no puedo alcanzarlas. ¡Por favor! ¿Me ayudarías?

Dado que la chica parecía bastante angustiada, el joven aceptó brindarle su ayuda en tanto pensaba qué podía hacer con su propio problema. El asunto por suerte no fue difícil de resolver, ya que el tejado en el que había subido la cucco era relativamente más bajo que el resto por lo que un simple brinco y fuerza de los brazos para trepar fueron suficientes para llegar hasta ella. Además, utilizó esa misma ave para, sosteniéndola por sobre su cabeza, alargar su salto planeando un poco hasta aquel sitio alto en donde estaba el otro animal y que, de otra manera era inaccesible debido a una reja que bloqueaba el paso a ese pedazo de tierra.

¡Oh! ¡Muchísimas gracias! –exclamó la joven cuando Link le entregó sanas y salvas aquellas aves, pero no solo eso, sino que por suerte se compadeció del chico y en agradecimiento le regaló una rupia con valor de 50, más que suficiente para comprar lo que necesitaba.

No ha sido nada, gracias a usted por ayudar a este humilde viajero con su obsequio –dijo el chico modestamente.

Una vez terminado el fortuito trabajo, corrió hasta el local en el que antes estaba y se apresuró a comprar a la pequeña hada curativa, para luego volver igual de rápido hasta la casa donde descansaba el sheikah.

¡Sheikah! Has despertado... –acotó el hylian– ¿Te encuentras mejor? ¡Mira! Te traje esto. Espero que te sirva para terminar de curar tus heridas –dijo, ofreciéndole la botella con el "producto" recién comprado, tratándole con la confianza y amabilidad de quien trata a un amigo– Por cierto... ¿Cómo es que te llamas?



[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]|| [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]||
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Link
Rango de rol

Rango de rol

Sexo : Masculino Mensajes : 656

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayudando al enemigo

Mensaje por Sheik el Mar Mayo 15, 2012 2:56 pm

Justo después de que la anciana terminara por atravesar la puerta e irse –no sin antes voltear hacia mí y despedirse nuevamente con una sonrisa- baje mi cabeza de golpe para que terminase por golpearme levemente contra la almohadilla de la cama. Todavía rondaba en mi cabeza la duda sobre el joven de ropajes verdes, prácticamente le estaba suplicando mi muerte pero algo le hizo cambiar de opinión, sus ojos parecían haber adquirido un tono algo… Siniestro, apenas ver que su acompañante había desaparecido en frente de él; tal acción de parte del rubio cual me llevo a la decisión de que ahí era el lugar donde moriría. Los minutos pasaban y solamente el reloj se escucho el resto del tiempo, esa misma mujer de mayor edad se paseo cerca de la entrada, haciendo nuevamente señas a un hombre –que pudiese ser muy bien su pareja- para que se acercase, viéndose que se trataba de la silueta bastante alta que observe anteriormente, este abrió sus ojos un poco sorprendido apenas ver que cruzamos miradas. Hice un sobreesfuerzo para levantarme hasta chocar la espalda contra la pared, suspirando finalmente por observar el resto del entorno de la habitación: La gran mayoría solo era madera, unas pocas ventanas donde mas allá se veía la pequeña villa donde me dejo el Héroe, un entorno relativamente vacio con tan solo unos pocos cuadros, una pequeña mesa y la cama. Una puerta se escucho no demasiado lejos del cuarto donde estaba, conociéndose que el chico estaba de vuelta solo baje un poco la cabeza ignorando el hecho de que el resto de las vendas cayeron y mi rosto estaba completamente al descubierto, varios pasos se terminaron por escuchar tras el piso de madera además del apodo en que me llamaba.

Subí la mirada hacia su rostro con limitarme a darle una observación algo fría, algo que no podía encontrar bien en Link después de lo que ha hecho, terminantemente por darme una nueva incógnita en cómo pensaba sobre él: El Héroe del tiempo… ¿Amigo o Enemigo? Quede en silencio un poco inmediatamente de que él me obsequiase una botella con algo en su interior, tomándole sin abrir la tapa y ver un brillo bastante llamativo cual diferenciaría una hada, aunque no fuese de esas comunes que generalmente se ven rondando por los bosques. Quede observando el cristal hasta rotar la posición de mis ojos nuevamente hasta el Hylian, devolviendo el objeto algo brusco hacia el muchacho al hacer que el frasco golpeo débilmente su pecho. – Una herida de batalla no se cicatriza de una forma tan simple y ridícula, esta solo sanara por si misma – Indique sin nada más que decir, volteando a ver al mismo anciano cuales entraron en la habitación sin pensar demasiado. El hombre quedo observándole con cierta corazonada, probablemente puede que algo le extrañe pero era molesto que quedara tanto tiempo en mirar mi cara. Toco suavemente el hombro de su pareja y está en seguida se giro a él, susurraron unas pocas palabras cuales no logre entender y volvieron a observar la escena.

Un jovencito bastante peculiar, ¿No te parece? Parece que ustedes 2 tuvieron una batalla bastante divertida – Hablo la anciana para callar el silencio, mientras que el hombre ya mayor continuaba con la conversación – Este chico lo he visto en alguna otra parte… Creo que tu habías venido a la Villa Kakariko hace varios años ¿No es así? – Pregunto con curiosidad – Siempre venias con… Esa Sheikah, si… La protectora de la princesa – Sonrió divertido, quedando por esperar si llegase a contestar. “Esa Sheikah”, por un instante su nombre me hizo un especie de golpe en el pecho cual no pude ignorar, una mueca de disgusto se produjo y la preocupación –además de cierta ansiedad o desesperación- regreso una vez más. Rápidamente algo como un nombre se mostraba borroso, tras pensar lo suficiente solamente volvió la imagen de la persona de quien estaban hablando. Impa, a veces dudo como podría olvidar ese nombre.


[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] - [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] - [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] - [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Seriedad off (?):
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Te hamo, Cilmid (?)
avatar
Sheik
Rango de rol

Rango de rol

Sexo : Masculino Mensajes : 3211

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayudando al enemigo

Mensaje por Link el Lun Mayo 28, 2012 4:57 am


El joven se sorprendió un poco de la actitud del sheikah, cuando dijo que prefería cicatrizar las heridas por sus propios medios antes que aceptar la ayuda de aquel diminuto y benévolo ser curativo. No porque no se esperara esa reacción de rechazo ante la oferta de su ayuda, sino precisamente por esa determinación y orgullo que mostraba aún en esas circunstancias, cosa que era totalmente acorde al comportamiento que había tenido en el campo de batalla.

Seguía sin saber su nombre, porque aparentemente había ignorado su pregunta, sin embargo ahora conocía un dato más acerca de su anterior contrincante gracias a la voz de aquella anciana que los acompañaba. Parecía ser que tenía o había tenido alguna relación con la princesa de Hyrule. Aún el chico seguía siendo todo un misterio...

De acuerdo. Si no quieres esto, lo guardaré... –aclaró encogiéndose de hombros, para después ocultar la botella en la alforja que cargaba a manera de cinturón– puedes pedírmelo si cambias de opinión.

Sabiendo que al menos el otro rubio ya se encontraba fuera de peligro, procedió a encargarse de sus propias heridas y magulladuras, para lo que se vio forzado a despojarse momentáneamente de su armamento (dejándolo, claro, cerca de él) y desnudar su torso para limpiarlas, hacerse las curaciones necesarias para después vendarlas apropiadamente. Le hubiera gustado entablar una charla más profunda con él, como para el menos hacerse una idea más clara de quién demonios era o por qué el odio que había demostrado en la reciente pelea... pero por la forma de ser de su "interlocutor" sabría que aquello no sería posible, así que no hizo preguntas o comentarios más allá de los necesarios.

En verdad sigo sin comprender quién eres, de donde vienes o por qué me odias tanto, si yo jamás te había visto en mi vida –habló Link, de forma ecuánime–. A pesar de lo que le has hecho a Fay... Deseo que te mejores pronto –agregó por último, con un tono de voz más débil, casi triste, pues su preocupación por los recientes hechos devenía de no saber lo que debía hacer para ayudar a su espíritu guía.

Guardó silencio y desvió la mirada, entreteniéndose con sus propias curaciones. Estaba molesto con él, a decir verdad mucho. Quizás otro le hubiera pagado con una condena a muerte, justo como el otro se lo había pedido pero, a como lo veía Link, eso tan sólo lo haría igual de ruin y ser malo no era su estilo, aún siendo un guerrero, él apreciaba mucho la vida de todos los seres, sobre todo porque había notado que el corazón de aquel muchacho era de naturaleza bondadosa, aunque actualmente se encontrara dormido y cubierto por un manto de oscuridad.


[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]|| [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]||
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Link
Rango de rol

Rango de rol

Sexo : Masculino Mensajes : 656

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Ayudando al enemigo

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Zelda Rol :: 

 :: 
 :: Pueblo Kakariko

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.